Circuitos turísticos para disfrutar Rosario en bicicleta

Martín Solzi

Circuitos turísticos para disfrutar Rosario en bicicleta

Rosario cuenta con diversos atractivos que despiertan el interés de los ciudadanos y  turistas que visitan la ciudad, con la intención de recorrer sus calles, conocer sus encantos y ser parte de su agenda cultural. El río Paraná, el Monumento Nacional a la Bandera, el Parque Independencia y el Boulevard Oroño son algunos de los sitios de interés.

Una excelente forma de recorrer y conocer sus mejores lugares, es usando el sistema de bicis públicas Mi Bici Tu Bici, que genera una forma diferente de movilidad, sin contaminar el medio ambiente y reduciendo la congestión del tráfico.

Desde hace más de tres años que Rosario cuenta con este sistema de bicicletas públicas, con más de 50 estaciones de alquiler distribuidas por la ciudad. El sistema requiere inscripción previa y funciona las 24 horas, todos los días del año.

 

 

 

 

Los ciclistas pueden iniciar el recorrido en el Parque de la Independencia, cerca del Museo Municipal de Bellas Artes Juan Castagnino, continuando su trayecto por Boulevard Oroño. A la vera del río Paraná, el paseo en bicicleta alcanza otro punto destacado, el Parque de España, que unos minutos después da paso al Monumento Nacional a la Bandera.

Con más de 130 kilómetros de bicisendas, se trata de la ciudad que ostenta la mayor cantidad de kilómetros de senderos diseñados exclusivamente para bicicletas por habitante del país. Por esa razón, los visitantes encuentran un espacio ameno para pasear en dos ruedas, con varios recorridos interesantes para elegir, como los del Casco Histórico, el Paseo de la Costa y el Paseo Pellegrini, entre otros.

 

 

Otro dato a tener en cuenta es que, todos los domingos, Rosario propone Calle Recreativa, un circuito de 28 kilómetros de extensión, que se habilita desde las ocho y media de la mañana hasta las 12.30, para caminar, correr, andar en bicicleta o en rollers, libre de autos, motos y transporte público. La alternativa constituye un atractivo turístico en sí mismo, ya que abarca la mayoría de los sitios de interés que ofrece la ciudad.

Es hora de agarrar la bicicleta, ponerse el casco y recorrer de una forma distinta, alguno de los tantos circuitos posibles para hacer cuando las dos ruedas se ponen en movimiento.