Central y un duro escollo

Federico Schnaider

Central y un duro escollo

Las diferencias de categoría a la hora de hablar de la Copa Argentina no son válidas; todos se ponen en igualdad de condiciones, seas de Primera o de la B Nacional. Las cartas están servidas ¿Quién tendrá más suerte? Rosario Central, que sabe que está a un partido del clásico, intentará marcar la lógica y superar sin problemas al puntero de la segunda división del fútbol argentino. Almagro, invicto hasta la fecha anterior, querrá volver a la senda del triunfo y alcanzar una clasificación histórica en el certamen.

Solo noventa minutos lo separan de enfrentar a su clásico rival en una instancia decisiva; el Canalla, expectante, mantiene la calma a sabiendas de los traspiés que han sufrido los “equipos grandes” que se proclamaban ganadores antes de tiempo. Edgardo Bauza pone el foco en lo inmediato y apunta a mejorar el rendimiento del equipo para recuperar la confianza perdida tras cosechar cuatro partidos sin victoria (tres derrotas en Superliga y un empate en Copa Argentina).

“Estuvimos entrenando con el mediocampo para generar más posibilidades”, destacó el Patón, que se refirió al rival de mañana: “No vamos a subestimar al rival. Vamos a tratar de hacer un partido con la misma seriedad de siempre, y tratando de imponer nuestro estilo. Va a ser un partido muy intenso”.

En la otra vereda llega, a priori, el más débil. El puntero de la B Nacional, que perdió solo un partido en la temporada y que está en una instancia inimaginable y nunca antes vista en sus 107 años de historia. El Tricolor tuvo que vencer a Gimnasia de Jujuy y a Cipolletti de Río Negro para llegar a estar entre los dieciséis mejores.

A pesar de la caída ante Sarmiento de Junin, la dupla técnica que maneja los hilos del equipo, Sergio Gómez y Favio Orsi,  podrá repetir diez de los once nombres que formaron parte el sábado; Marcos Litre tomará el lugar de Mariano Puch, quien se retiró lesionado en Junin.